Aumentan abortos clandestinos en España

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(Manifiestoporlavida) El periódico de extrema izquierda Público, ha publicado esta semana un artículo en que diferentes promotores del movimiento abortista ponen excusas a que las mentiras que esgrimieron para ampliar la ley del aborto (las mismas que se ponen en España se emplean en el resto del mundo), no se hayan cumplido..

Una de las mentiras más extendidas y repetidas de manera insistente como un mantra es que con la legalización del aborto, o con la liberalización mayor de éste, desaparecerían los abortos clandestinos que ponen en peligro la salud de las madres (no olvidemos que los abortos no clandestinos ponen igualmente en riesgo la salud de las mades, y todos ellos la de los hijos que son ejecutados). Pues bien, el título del artículo lo dice todo:

Los abortos clandestinos sobreviven a la Ley del Aborto.

Por tanto, la primera mentira se ha desmoronado. Y los propios abortistas han de admitirlo. Así, dos destacados personajes promuerte han reconocido el hecho. “La tendencia está al alza. Tenemos constancia de ello por lo que cuentan las chicas. A veces les cuesta contártelo, pero acaban sincerándose”, explica la presidente de la Asociación de Planificación Familiar de Madrid, Alexa Segura. “Sabemos que sucede y que va en aumento, aunque lleguen menos inmigrantes”, constata el presidente de la Fundación de la Sociedad Española de Contracepción, Ezequiel Pérez Campos. Por su parte el practicante de abortos condenado por la Audiencia de Barcelona por mala práctica médica al negar atención a las complicaciones que sufría una mujer a cuyo hijo había abortado el negociante de la muerte, y presidente de la asociación de comerciantes del aborto (ACAI), Santiago Barambio, ha declarado que “al menos en Catalunya no hay un repunte, pero se mantiene”.

El resto del artículo justifica que estos abortos clandestinos se realizan principalmente entre mujeres de Hispanoamérica, por las trabas que unos médicos malísimos les ponen para que maten a sus hijos, algunos de los cuales incluso “son objetores de conciencia”. Para ilustrar lo difícil que tienen estas madres sin escrúpulos asesinar a sus bebés en gestación, el artículo pone el testimonio, no sabemos si falso, como todo lo demás, de una parricida que se queja de que una asociación provida intentó salvar la vida de su hijo convenciéndola de que lo tuviera, que ellos le prestaban toda la ayuda necesaria para llevar el embarazo hasta el final. Pero la protagonista de la historia prefirió la ejecución, de modo ilegal, a demás, del bebé. Por su puesto que en España uno puede ir a la cárcel por conducir con exceso de velocidad, o por no presentarse en una mesa electoral cuando se le llama para ser presidente de la misma, pero no por abortar saltándose todas las disposiciones legales que lo permiten, por lo que fuera de los daños para su salud, a esta madre no le pasará nada. Y en caso de que el caso sea real, deja muy claro que sólo con ayudas a las madres no se termina con el aborto. Se impone una defensa férrea desde el código penal que castigue a los culpables y defienda a los inocentes.

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Comentarios

Muy bueno el artículo!!Coincido con Maria Gabriela y con Antonio.Nada mas hay que decir contra el aborto, la madre que mata a su hijo, SABE lo que hace y tarde o temprano lo sufre!!!

En realidad la orientación de la reflexión del artículo es muy clara y la resume muy bien la frase de María Gabriela, de que no hay peor ciego que el que no quiere ver la realidad.
Cuando se aprobó la legalización del aborto en Estados Unidos, se mataba a 100.000 por nacer, y a partir de ese momento se multiplicaron sideralmente las matanzas de niños, llegando al millón y medio anual, y comprobando que los abortos clandestinos no disminuían. Las muertes maternas se dan, además, tanto en los legalizados como en los clandestinos. Lo que se ve claramente es que se multiplican estos homicidios. Y este mismo itinerario ha sido recorrido en cada uno de los lugares donde se legalizó, y, por el contrario, donde no se legalizó ni se promovió, tiende a desaparecer esta matanza y casi no hay muertes maternas. Me pregunto: los seudopolíticos promuerte, y nosotros mismos con nuestros silencios, indiferencias y omisiones, ¿no se nos ocurre que lo bueno, lo verdadero, lo lógico, lo que dice el sentido común, la justicia, es que hay que crear un ambiente pro-vida para que no se mate a ningún niño y no muera ninguna mujer madre? Empeñarse en apagar el fuego con nafta es o de cínicos o de ignorantes, o de ignorates diplomados, que saben parlar, pero se olvidan de aprender la ciencia bioética. Hay que renovar el respeto a toda persona, a la mujer madre, al niño que se gesta, hay que reforzar la familia, hay que volver a proteger la inocencia de los niños y la lucha de los adolescentes y jóvenes por ideales de vida, de entrega generosa, de superación de promiscuidades autodestructivas y enfermantes. El camino es claro, uno conduce a la vida y otro a la muerte. Dios nos bendiga y nos permita aceptar la verdad sobre la vida.

UN ABORTO ES UN ASESINATO. NO HAY PALABRAS QUE SUAVICE ESA VERDAD. NO HAY MÁS NECIO QUE EL QUE NO QUIERE VER LA REALIDAD

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